El Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana (CESC) de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile impartió un módulo de seguridad ciudadana en la Escuela de Líderes y Lideresas Sociales 2025, destacando el rol de las organizaciones comunitarias en la coproducción de seguridad.

El Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana (CESC) de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, impartió el módulo de “Seguridad Ciudadana” en el marco de la Escuela de Líderes y Lideresas Sociales 2025.
La iniciativa, organizada por la Universidad de Chile a través de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones y la Facultad de Gobierno, en alianza con la organización de la sociedad civil COLABORA, busca fortalecer y promover el trabajo de dirigentes sociales por medio de su formación integral en temáticas como el cuidado personal, la atención a las familias, la gestión de proyectos, la seguridad comunitaria, la sustentabilidad y la escucha comprometida con las necesidades de su comunidad.

La investigadora Alejandra Mohor presentó los aportes que las organizaciones comunitarias realizan a la coproducción de seguridad, integrando experiencias territoriales, diagnósticos locales y conceptos que ayudan a entender los desafíos presentes en los barrios.
Durante el encuentro, se planteó la necesidad de repensar la seguridad más allá de la delincuencia, entendiéndose como una construcción social que atraviesa la vida cotidiana, las relaciones vecinales y el sentido de pertenencia a los barrios. En este marco, la investigadora introdujo el concepto de seguridad humana, recordando que las preocupaciones por el bienestar, el empleo o la vida en comunidad pesan tanto o más que el miedo a la delincuencia. Desde esa perspectiva, instó a ampliar la mirada hacia dimensiones como la seguridad económica, alimentaria, sanitaria y ambiental.

Al revisar el rol del Estado, la docente destacó la transición desde un enfoque centrado en el control y la persecución penal hacia estrategias preventivas y comunitarias. Citando estudios del Banco Interamericano del Desarrollo, presentó evidencias sobre políticas de prevención social efectivas: programas de parentalidad positiva, intervenciones urbanas integradas con acciones sociales, y la promoción de la justicia restaurativa como alternativa al encarcelamiento.
En este contexto, la discusión abordó la importancia de fortalecer la convivencia pacífica como base de una sociedad más segura. A partir de los datos de la encuesta ICSO-UDP de la Serie Clima Social, la docente advirtió que el 71% de las personas percibe un deterioro en la convivencia social en los últimos cinco años, marcado por la desconfianza y las emociones negativas en las interacciones cotidianas. Frente a este escenario, la investigadora destacó que el capital social, la cohesión comunitaria y la inclusión son pilares esenciales para enfrentar las violencias y el temor que atraviesan los territorios.

A través de este tipo de iniciativas, el CESC y la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile buscan fortalecer el nexo entre la academia y los territorios, contribuyendo a la producción de herramientas que promuevan una seguridad ciudadana construida desde la colaboración, la confianza y los lazos comunitarios.
Eric Monrroy, CESC